Hola, hola!!!! ¿Qué tal estuvo su día? Ojalá que bien
y, si no, con todas las fuerzas para haberlo remado y llevado lo mejor posible!
Sorry por la hora en que subo estos días… pero se me complica antes :( Mil
gracias por leer!!!!! Besos y hasta mañana!!!
Twitter:
@Caparatodos
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Por
Dios, era tan despreciable como Martín. No, era peor. Martín, al menos, había
planeado un futuro con Lali, pero Peter no podía ofrecerle ningún futuro. Ni a
ella ni a ninguna otra mujer. Ya había pasado por ahí y había jurado no
volverse a exponer al dolor.
Capítulo 6:
Lali
supo que estaba embarazada un mes antes de finalmente aceptar la realidad y
comprar el test en la farmacia. Manejó a su casa con cuidado aquella mañana,
con la bolsa de plástico en el asiento de al lado, como si contuviera algo
frágil y preciado y no el instrumento que iba a poner, irreversiblemente, patas
arriba si vida.
Y
la de Peter. Dios, Peter.
Lo
había visto muchas veces desde aquella noche. El domingo, el día que debió
celebrar su matrimonio, no. Durante las primeras treinta y seis horas después
de la bomba, habló únicamente con su mamá y con Paloma. Tenía que acostumbrarse
a aquella sensación humillante y reunir el valor para enfrentarse a otras
personas, entre ellas, el propio Peter. Al principio, no sabía qué sería peor.
Pero
Peter había sido la discreción personificada.
El
lunes por la mañana, Lali había hecho acopio de todo su valor y se había
reunido con él en la obra como si nada hubiera pasado. Tal vez fuera ella la
que hubiese marcado la pauta de cómo debían afrontar lo ocurrido, que era, en
realidad, no afrontarlo.
En
cualquier caso, Peter debió de dar a sus hombres alguna explicación de su
presencia en la obra dos semanas antes de lo programado, porque nadie pareció
sorprenderse de verla ni mencionó su boda truncada. E ignoraron su malestar por
el comportamiento despreciable de Martín.
Lali
contempló con ansiedad la delgada línea que confirmaba sus miedos más atroces.
No se podía ignorar un embarazo imprevisto.
¿Qué
iba a hacer? Incluso la perspectiva de ser rechazada por segunda vez era más
llevadera que tener que decirle a Juan Pedro Lanzani que iba a tener un bebé.
¿Qué le diría? ¿Qué haría? ¿Y si quería que abortara? No, no podía imaginar a
Peter considerando aquella opción. Por otro lado, tampoco lo imaginaba
ignorando la presencia de su hijo. Y eso planteaba la intrigante posibilidad de
tener a Peter en su vida de una forma mucho más íntima de lo que podría haber
soñado. Claro que para algunos, la experiencia que habían compartido para
concebir a aquel bebé podía ser considerada como intimidad, pero Lali sabía que
no era así. Un encuentro sexual ocasional entre un hombre y una mujer no daba
pie a la clase de intimidad que ella ansiaba.
¿Y
de verdad ansiaba intimidad? ¿Acaso Martín no había buscado a Daniela porque
Lali se había quedado corta en ese terreno? Con un gemido de frustración, tiró
la delgada varita a la basura y se encaminó hacia el teléfono. Podía sopesar
las opciones que tenía, imaginar las reacciones de Peter y racionalizar su
comportamiento hasta el día del juicio final, pero nada cambiaba el hecho de
que el futuro padre debía saberlo, y debía saberlo ya.
—Hola.
—Hola,
Peter. Gracias por venir —Lali dio un paso atrás y esperó a que entrara a su
departamento antes de cerrar la puerta. Lo lógico era que se sintiera nerviosa
por aquel encuentro, pero las náuseas anulaban todo nerviosismo. Al contrario
que otras mujeres embarazadas, las náuseas matutinas eran más bien vespertinas.
Se preguntó si tendría un color tan amarillento como imaginaba.
Peter
esperó a que ella cerrara la puerta y la siguió hasta el salón.
—Hubiera
llegado antes, pero mi secretaria me acaba de dar tu mensaje.
—¿Puedo
ofrecerte algo para tomar? ¿Una cerveza? ¿Una copa de vino? ¿Alguna otra cosa?
—Una
cerveza, por favor.
Lali
rodeó la barra que separaba la sala de su diminuta cocina y abrió la
refrigeradora. Sacó una cerveza y agarró un abrelatas del cajón para quitarle
la chapa. Se la pasó a Peter por encima de la barra y regresó a su asiento.
—¿Tú
no tomas nada? —le preguntó.
—Por
ahora no —su sonrisa era rígida, mecánica. A menudo tomaba una cerveza con
Peter después del trabajo, pero durante los meses siguientes no podría
permitirse aquellos excesos. Se sentó con cautela al borde del sillón,
entrelazó los dedos y apretó las rodillas.
—¿Cómo
estuvo tu día hoy?
Peter
la miró con intensidad.
—Bien
—contestó sin más explicaciones.
Lali
se dio cuenta de que seguía de pie.
—¿No
quieres sentarte, Peter? Me resultaría más fácil decirte lo que te tengo que
decir sin estirar tanto el cuello.
Con
otra mirada intensa, Peter se sentó. Lali carraspeó e hizo un esfuerzo por
mirarlo directamente a los ojos.
—¿Te
acuerdas del día en que viniste a decirme que Martín se había fugado con
Daniela?
—Sí.
—Bueno,
dijiste que te sentías incómodo por tener que darme esa clase de noticia.
Peter
asintió, frunciendo el ceño. Era evidente que se preguntaba a dónde se dirigía
aquella charla.
—Ahora
se han invertido los papeles, Peter. Detesto tener que darte esta noticia, pero
no me queda más remedio —desvió la mirada por un segundo como si necesitara
fortalecerse para lo que venía a continuación —. Tal vez debería haberlo
mencionado antes... pero, claro, no estaba del todo segura —se encogió
débilmente de hombros —¿Por qué alarmar a todo el mundo sin razón? Pero ahora
ya salí de dudas, así que no puedo seguir retrasando lo inevitable.
—¿Se
trata de Martín? —preguntó Peter, la cerveza olvidada…
—No.
Bueno, sí, de cierta forma...
—¿Sí
o no?
—No,
en realidad, no.
—¿Entonces,
qué pasa? —Peter empezaba a impacientarse. Lali cerró los ojos y los abrió.
—Estoy
embarazada.
—¿Embarazada?
—parecía realmente confundido, como si no hablaran el mismo idioma.
—Es
verdad, Peter. Estoy embarazada. Compré el test de embarazo hace un par de días
y dio positivo —incapaz de mirarlo a los ojos por un momento, se miró las
manos—. Como puedes imaginar, no quería creerlo, pero fui a la ginecóloga esta
tarde y ella lo confirmó. Estoy embarazada de seis semanas.
Antes
incluso de que terminara, Peter se levantó y empezó a dar vueltas por la
habitación como un animal enjaulado.
—¡Dios!
No puedo creerlo
MIERDA ... supongo que se va hacer cargo no?
ResponderEliminarmasssssssss
@x_ferreyra07
Se dio cuenta que es de él no va pensar que er del hno? ? Mas me encanta!
ResponderEliminarAhhhhhhhhh.. que le va a decirrr???.. no me podes dejar asiiii.. malaaa...;( AMO LA NOVE
ResponderEliminarMaaas!
ResponderEliminarPara mi cree k es d su hermano!!!
ResponderEliminarEse animal enjaulado.....
Tarde,lo leí a la mañana, y me dejas así ,eso si es crueldad,jajajajaja.
Ahora soy yo el animalito enjaulado hasta k publiques.
mierda mierda mierda! hay dios! me da la sensacion de que va a decir que es de su hermano hay peter nooooooooooooooooooo! esto esta maall. me encanta la nove, seguilaaaaa gracias por subirlaa Besos.
ResponderEliminarSupongo que sabe que es de el no?
ResponderEliminarSegui!! quiero saber que le va a decir!!
@gbv_17
uyyyy que pasara? peter se ara cargo? que dira? como quedaran las cosas entre ellos ahora? uyyyy ta muy buena la nove masss besooss ♥♥♥ :3
ResponderEliminarOtroooooo, esto es genial!!
ResponderEliminarArii
Que va a pasar!!!!!!!!!!!!! Dios, sube otroooooo
ResponderEliminarMierda mierda mierda embarazada y más le vale a Peter aceptar que es su hijo ya Lali ha sufrido mucho y algo me dice que Peter siente algo x Lali desde que ella estaba con su hermano.
ResponderEliminarChica apareci ando sin credito en el.cel y el wifi de casa falla ;(
Ruthy
mas le vale a peter pensar q es de el
ResponderEliminarMe muero muerta massss. K repondera peter mas valevque dija que el se hara cargo
ResponderEliminarMaaas nove
ResponderEliminarNecesito más
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